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viernes, 8 de junio de 2012

ALEGATO DE CONCLUSIÓN

Alegato de Conclusión
El Alegato de Conclusión es la última
oportunidad del Abogado para
dirigirse al Juez.

También llamados argumentos finales, y se desarrollan concluido el debate probatorio, la Fiscalía debe presentar sus argumentos orales de conclusión con el propósito de convencer al juez de que su teoría del caso se probó y, por tanto, debe fallar a su favor. Aunque para la defensa no es obligatorio presentar este alegato, estratégicamente no resulta conveniente abstenerse de hacerlo.
El turno para alegar estará en primer lugar para el fiscal, luego para el representante legal de las víctimas –si lo hubiere– y el Ministerio Público y, finalmente, la defensa (art. 443 CPP).


UTILIZAR TEMAS Y CALIFICATIVOS RELEVANTES:

El lenguaje con que se califican las situaciones y los personajes del conflicto es trascendental en el momento de llevar a cabo el juicio. Deben escogerse los temas que el alegato abordará una y otra vez, y los calificativos con que se trate a los testigos y al acusado. Así, el mensaje persuasivo se complementará con apreciaciones y calificativos de todo orden.

En el proceso por el homicidio de Andrés Castro los temas de identificación y oportunidad son los que permanentemente debe tocar la Fiscalía. Así mismo, los calificativos de irresponsabilidad, vagancia, vida fácil, etc., son los que la Fiscalía podría recabar cada vez que exteriorice sus razonamientos sobre la conducta de Patiño.


USAR PREGUNTAS RETÓRICAS:

Las preguntas retóricas son giros en el lenguaje oral que precisan la controversia, que retan a la otra parte a argumentar, y que buscan establecer claramente un punto a favor. Son recursos efectivos del debate oral que vinculan al juez con la pregunta y con la respuesta que le damos.

Fiscalía: ¿cómo podrá la defensa argüir la no culpabilidad de Carlos Patiño, si la descripción física de todos los testigos lo señalan, si las prendas deportivas descritas por ellos corresponden con las que tenía puestas el día de los hechos y, además, Patiño posee una moto roja de alto cilindraje cuya placa tiene un número 8, igual a la que se usó en la comisión del hecho? Sin duda, nada puede hacer ante esta arrolladora evidencia en su contra.


ARGUMENTAR CON LA EXPERIENCIA Y EL SENTIDO COMÚN:

La explicación de los hechos y de las conductas puede fundarse en el conocimiento cotidiano ciudadano y en la experiencia diaria. Esto permite que los argumentos se apoyen en ellos para fortalecer o atacar la conducta o los hechos planteados porque, en lógica, corresponden o no a la realidad humana.
Defensa: la experiencia demuestra que lo percibido en los primeros instantes se fija más claro en la memoria y que el tiempo va borrando detalles, haciendo el testimonio cada vez menos exacto. La única explicación para que Gloria Dávila no haya precisado detalle alguno sobre el asaltante y homicida de su e sposo en la noche del 20 de julio es que no fijó su atención en ellos, como lo comprueban la entrevista ante el investigador y su declaración ante el fiscal. Su cambio de conducta en esta audiencia, identificando plenamente a Patiño, contrario a lo que sobre testigos demuestran las reglas de la experiencia, obedeció claramente a dos razones: la manera sugestiva en que el investigador le presentó como única foto la de mi defendido, y el señalamiento directo al verlo sentado al lado de la defensa.


CONFRONTAR LOS PUNTOS POBLEMÁTICOS:

Ningún proceso, por mucho que se haya trabajado, es perfecto. Las debilidades de cada teoría del caso expresadas en las debilidades de su prueba existen y las conoce quien presenta su alegato. Estos puntos problemáticos se pueden evitar omitiéndolos en el alegato, con el riesgo de que sean aprovechados por el contradictor, quien de seguro recalcará en la omisión o, por el contrario, los confrontará antes de que lo haga el oponente. La manera de saberlo es el peso que estos puntos tengan en la teoría del caso. Si no son lo suficientemente relevantes, no hay por qué desgastarse. Si lo son, deben existir una explicación razonable y una valoración para el juez.

Fiscal: es verdad, señor juez, que la señora Rebeca López llamó en varias oportunidades a la policía para quejarse de Patiño, y ello no puede interpretarse como síntoma de animadversión o de deseo de causarle daño, porque la señora Rebeca López tuvo siempre razón para hacerlo, ya que la actitud de Patiño desbordó los límites de tolerancia de un vecino que no está obligado a soportar las continuas riñas, escándalos y alborotos de la pareja Salazar-Patiño.


UTILIZAR LOS HECHOS NO CONTROVERTIDOS:

Los hechos no controvertidos, o los estipulados, son soporte de la teoría del caso. El hecho que no controvierte ninguna de las partes es un buen respaldo para interpretarlo a favor, sumándolo al alegato. Sirve para acumular evidencia a favor.

Señor juez, la defensa no discute que la señora Rebeca López oyó pronunciar en el apartamento de Carlos Patiño la frase “tuve problemas con ese tipo pero yo no quise matarlo”. Lo que discute la defensa es el contexto en que lo oyó, detrás de una puerta, sin conocer el número de personas que se encontraban allí, de qué aparato o de quién salió la frase, a qué se refería, etc.


REALIZAR LAS CONCESIONES CONVENIENTES:

Realizar concesiones favorables al oponente, que no sean nocivas a la teoría del caso, da muestras de cierta objetividad en los planteamientos y convencimiento frente al planteamiento 100% adversarial que se hace ante el juez, quien se rige por el principio de imparcialidad. La concesión debe pensarse muy bien para que no se convierta en un argumento en contra.
Fiscalía: señor juez, la Fiscalía coincide con la defensa en que Rebeca López no conoce el contexto de la frase que oyó, sobre lo que no tiene duda fue que la oyó de Carlos Patiño y que esto, ligado con la identificación positiva que de él hicieron la testigo presencial de la muerte del señor Castro, su viuda Gloria Dávila y su vecino Carlos Muñoz, prueba sin duda su culpabilidad.


CONCLUIR CON FUERZA:

Al igual que el inicio, la terminación debe hacerse en un punto alto que concentre la atención del juez frente a la síntesis del alegato. En esto se aconseja, como lo sugería un instructor, preparar el tan tan, es decir, el remate del alegato, para que logre la emotividad y persuasión concluyente y, además, porque el abogado puede verse con la sorpresa de que el juez limite su tiempo y el alegato quede a media marcha, sin conclusión. Debe siempre tenerse preparado este remate. Es importante para la Fiscalía establecer claramente el delito(s) por el (los) que pide declaración de responsabilidad penal.

Defensa: “La duda debe resolverse a favor del acusado”, reza la ley. Y duda es lo que quedó en este juicio, grandes dudas sobre la identificación de Carlos Patiño como el autor de los hechos; duda sobre el motivo; duda sobre lo que oyó Rebeca López y de quién lo oyó. Si a esto se suma el hecho de que la Fiscalía nunca pudo probar que Carlos Patiño salió de su apartamento la noche de la muerte de Andrés Castro y que nunca se encontró arma alguna en su poder, estamos seguros, señor juez, de que usted pronunciará un fallo de no responsabilidad como en derecho y en justicia corresponde. Muchas gracias.

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